¿Jamón de queso con sándwich o sándwich de jamón y queso?
¿Palomitas de maíz o maíz de palomitas…?
¿Patatas con kétchup o kétchup con patatas?
¿Qué se entiende mejor?
¿Qué expresión es más acertada para lo que realmente representa?
En matemáticas es lo mismo, los libros de texto están llenos PALABRAS INCOMPRENSIBLES Y puestas de manera arbitraria (muchas veces traducidas literalmente del inglés), que no ayudan a nuestros alumnos a hacer un aprendizaje amable y comprensivo. Sino todo lo contrario les hace distanciarse de las matemáticas.
Por ejemplo mínimo común múltiplo es un término que no ayuda a su comprensión.
En los cursos de matemáticas inspiradas en pedagogía Waldorf que imparto enseño cómo transformar el clásico aprendizaje -memorístico- del mínimo común múltiplo en un proceso activo, imaginativo, artístico, musical y creativo.
Tras palmear los números, escucharlos, dibujarlos, tejerlos con lana y trabajarlos de muchas más maneras, los alumnos comprenden en “esencia y no de memorieta” qué es un múltiplo, qué es un múltiplo común, y por último que es el mínimo común múltiplo o como le llamamos los maestros que queremos hacer la vida más fácil a los alumnos el múltiplo común menor.
Porque para facilitar las cosas, hay que romper las reglas. Sí, romper las reglas de la enseñanza tradicional que en vez de poner andamios y ayuda a los alumnos han puesto barreras y obstáculos. Y en este caso darle un formato lingüístico más conectado con la esencia de lo que representa.
Si quieres ayudar a tus alumnos a comprender un término abstracto, arbitrario y complejo hasta de pronunciar, primero sumerge a tus alumnos en el concepto de forma activa y artística, repite el proceso durante el tiempo suficiente para que cada uno pueda hacer eureka, y por último ponle el nombrecito de cara a la galería (término oficial).
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Solo de esta forma lograrás el éxito educativo, si lo haces al revés, solo conseguirás que unos pocos loritos memorísticos repitan el nombrecito (mínimo común múltiplo o lo que sea) y lo apliquen en sus cálculos como maquinas más o menos de forma acertada. Eso sí, el 100% de la clase no sabrá el sentido de lo que está haciendo, incluido los loritos.
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